domingo, 11 de noviembre de 2012

CULTIVO DE LA FRESA:

CULTIVO DE LA FRESA:

Desde un punto de vista agronómico, los cultivares de la fresa se pueden clasificar en tres grupos: reflorecientes o de día largo, no reflorecientes o de día corto y remontantes o de día neutro. La floración en los dos primeros casos se induce por un determinado fotoperiodo, mientras que este factor no interviene en el tercero. En cualquier caso, no sólo influye el fotoperiodo, sino las temperaturas y horas de frío que soporta la planta.Suelos óptimos de la fresa:La influencia del suelo, su estructura física y contenido químico es una de las bases para el desarrollo de la fresa, la cual prefiere suelos equilibrados, ricos en materia orgánica, aireados, bien drenados, pero con cierta capacidad de retención de agua.El equilibrio químico de los elementos nutritivos se considera más favorable que una riqueza elevada de los mismos. Niveles bajos de patógenos son igualmente indispensables para el cultivo.La granulometría óptima de un suelo para el cultivo de la fresa es aproximadamente: 50% de arena silícea, 20% de arcilla, 15% de calizas y 5% de materia orgánica.Un suelo catalogado como arenoso o franco arenoso y homogéneamente profundo se acercaría al ideal para el cultivo de la fresa.En cuanto a las características físico-químicas que debe reunir el suelo de un fresal se tiene:    • PH: la fresa soporta bien valores entre 6 y 7, situándose el óptimo en torno a 6.5 e incluso   menor.    • Materia orgánica: serían deseables niveles del 2 al 3%.    • C/N: 10 se considera un valor adecuado para la relación carbono/nitrógeno, con ello se asegura una buena evolución de la materia orgánica aplicada al suelo.    • Sales Totales: normalmente se evitan suelos salinos, con concentraciones de sales que originen conductividad eléctrica. En extracto saturado superiores a 1 mmhos.cm puede empezar a registrarse disminución en la producción de fruta.   • Caliza Activa: la fresa es muy sensible a la presencia de caliza activa, sobre todo a niveles superiores al 5%. Valores superiores provocan el bloqueo del hierro y la clorosis consecuente.    • Agua de riego: La fresa es un cultivo muy exigente tanto en las cantidades de agua, muy repartidas y suficientes a lo largo del cultivo, como en la calidad que presente ésta. El cultivo se resiente, disminuyendo su rendimiento, con concentraciones de sales en el agua superiores a 0.8 mmhos.cm.


Riego
En un año de climatología normal, esto es, con pluviometría del orden de 500 o 600 mm y en suelos francos, se estima que son necesarios aplicar unos 350 mm desde noviembre hasta junio, repartidos en un centenar de riegos. La pluviometría mínima requerida en secano se sitúa en torno a los 600 mm, en regadío es necesario aportar en algunas latitudes hasta 2000 mm durante el ciclo del cultivo otoñal.
Cobertura del suelo o acolchado
Consiste en extender sobre el suelo un material plástico, generalmente polietileno, de forma que la planta va alojada en oquedades realizadas sobre dichas láminas.
La impermeabilidad del material evita la evaporación del agua del suelo lo que le convierte en un buen regulador hídrico y economizador de agua.
El sistema contribuye a incrementar la precocidad de la cosecha y la temperatura media de la zona donde se sitúan las raíces de la planta. En caso de tratarse de plásticos negros, el acolchado evita el desarrollo de malas hierbas por la barrera que suponen a la radiación luminosa, pero su influencia sobre la precocidad y rendimiento es escasa.

Insectos y EnfermedadesInsectosPlagas de la RaízLas plagas de raíz más comunes en las fresas en Illinois incluyen el barrenador de la corona de la fresa, Tylodermafragariaegorgojo de la raíz de la fresa, Otiorhynchusovatus, y el gusano blanco del género Phyllophaga. Otras plagas que se encuentran debajo del suelo, incluyendo el gusano de la raíz de la fresa, Paria fragariaey el pulgón o áfido de la raíz de la fresa, Aphisforbesi, no son económicamente importantes en Illinois. Aunque el barrenador de la corona, gorgojo de la raíz y gusanos blancos son todos miembros del genero Coleóptero (escarabajos y gorgojos) las historias de sus vidas varían considerablemente.
Plagas del Follaje
Las plagas del follaje de la fresas en Illinois incluyen los gusanos enrolladores de hojas (enrollador de hoja de la fresa y otros), el gusano de la raíz de la fresa y dos especies de ácaros —el ácaro de dos manchas (araña roja) y el ácaro de la fresa. Este resumen revisa la historia de estas plagas y las prácticas que se pueden utilizar para su manejo. Otras plagas que se alimentan del follaje, incluyendo los gusanos de raíz de la fresa y la mosca serradora raramente dañan las fresas en Illinois y no se discuten en este documento. Información sobre plagas menos comunes se resume en Insectos Plagas de la Fresa en Ohio (Williams y Rings, 1980).
Plagas de la flor y fruta
Las plagas comunes de la flor y la fruta de las fresas en Illinois son los cortadores de la fresa, la chinche amarilla de las plantas, el escarabajo chupador de la fresa y babosas. En 1994 los trips orientales de la flor, un insecto que raramente causa pérdidas significativas en fresas, parece haber causado daño severo a la cosecha en muchos de los estados del este central de los Estados Unidos.Selección Y CuidadoManejo y Almacenamiento

Use las fresas tan pronto como sea posible después de cosecharlas o comprarlas. Guardarlas en el refrigerador no mejora la calidad de fresas frescas. Las bayas no deben ser dejadas a temperatura ambiente por más de algunas horas.Las temperaturas calientes causan un color marrón en las fresas. Los pigmentos que ponen rojas a las fresas, antocianinas, son sensibles al calor. Se degradan y se ponen de color marrón cuando están expuestas al calor. Las fresas también pierden vitamina C sensible al calor cuando cambian a marrón, cuando hay calefacción y cuando se cocinan.Guarde las bayas no lavadas cubiertas ligeramente con plástico en el compartimiento más frío de su refrigerador por dos o tres días máximo. No lave las bayas hasta que las vaya a utilizar. Para lavarlas, coloque las bayas en un colador y lávelas con agua fría de chorro o grifo. No permita que las bayas permanezcan en agua, pues perderán su color y sabor. Después de lavarlas, quíteles las hojas verdes en la base con un pelador de verduras plástico o un cuchillo raspador sin cortar la fruta.

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